13/6/11

San Pedro de Atacama, En el Corazón del Desierto.

En EcoturChile, no podiamos quedar sin conocer de cerca este destino y hacer nuestros contactos pertinentes para incluir definitivamente y recomendar a nuestros viajeros de tomar esta ruta tan hermosa e importante que existe en nuestro país y CosmoAndino, tour operador de San Pedro de Atacama, nos dió la respuesta a nuestro requerimiento de aventura...

Saliendo del aeropuerto de Santiago de Chile comenzabamos el viaje a San Pedro de Atacama vía aérea...

Portada de Antofagasta, oceano pacífico, Chile 2011

1er día

En Antofagasta al entrar por la ruta Salvador Allende hacia San Pedro de Atacama, no sé como pudo pasar el tiempo tan lento, tan extraño, sin ver nada a través de la ventanilla durante kilómetros y kilómetros, un desierto amplio, inimaginable, soberbio y lleno de vacíos por todos lados hasta que comencé a ver por primera vez en mi vida los espejismos en el desierto, pensé mucho en exploradores sin agua viviendo estos espejismos refrescantes y cruelmente inalcanzables en pleno del desierto más árido del planeta, me sentí helado pensando esto bajo el calor seco y abrazador.

Desierto de Atacama 2011

Luego de algunas horas de viaje comenzó a aparecer un suave verde, con pequeños arbustos y casitas acogedoras que me avisaban que estaba llegando a la ciudad de Calama, una ciudad minera en expansión dentro de un país minero que cada vez saca más y más rocas de las eternas montañas, una ciudad con un pueblo minero donde todo gira en torno al cobre y otros minerales, donde puedes sentir en el aire la dependencia de familias completas a merced de empresas mineras particulares y la única estatal que queda (CODELCO), una ciudad donde solo hay mucho trabajo y ves muchos honorables trabajadores y trabajadoras y es aquí, curiosamente donde hicimos una pausa para descansar y relajarnos un rato del desierto y seguir el camino hacia nuestro destino, una vez saliendo de Calama comenzó el desierto nuevamente y casi instantáneamente de nuevo comencé a ver todo lo que llena de nada este lugar, eso si cada vez a mas altura (2.300msnm) donde iba notando el cielo más y más claro y amplio, con más azules, profundos, infinitos y un sin fin de hermosas poesías minimalistas, definitivamente quedé pasmado con la belleza de este enorme lugar; al llegar a San Pedro de Atacama bajo un calor sofocante, seco, pero no menos inspirador que te insinuaba sutilmente que venias a una aventura, nos bajamos directo a la oficina del Tour Operador (Cosmo Andino) que nos estaba esperando para comenzar el primer día de ruta, uffff yo estaba mareado con tanta cosa que vi en el viaje y ya debía hacer más cupo en el alma para seguir sintiendo otros lugares de esta región...


Valle de la Muerte, 2011

Ese mismo día hicimos el circuito por los alrededores más "próximos" a San Pedro de Atacama, Oscar y Oscar, el guía y el chofer respectivamente (raro no?), nos llevaron a nuestro primer paradero que es el mirador de la Cordillera de la Sal, no podía creer que vería montañas de sal al lado de otra cordillera que formaban figuras marcianas, con colores metálicos, oxidados decorados con una infinidad de tonos y detalles; comenzaba a drogarme con la vista surrealista del lugar cuando mi compañera de viaje me da un tirón para partir a nuestro siguiente destino, El Valle de la Muerte...que miedo!, me dije a mi mismo, pero en verdad trataba de hacer la relación entre el valle y la muerte, no llegué a ninguna conclusión, sólo que cuando el minibus se detuvo para que Oscar (el guía) nos diera una pequeña charla de como protegernos del sol, salimos al exterior a conocer el valle, caminamos algunos minutos y cada vez nos acercábamos efectivamente a un valle, ahí comencé decididamente en buscar una respuesta a aquella "relación" en aquel lugar donde solo hay arena, piedras, rocas, cerros, peñascos, montañas y un volcán a lo lejos con su cono perfecto, todo esto bajo un cielo azul gigantesco, y aun así no lo relacionaba con la muerte, ¿qué tiene de relación este maravilloso valle con la muerte?, me seguía preguntando mientras sacaba las fotos panorámicas. Luego de la charla que nos dio Oscar (el guía) sobre el lugar seguimos caminando hasta que Oscar (el guía), él mismo nos dice que bajemos por aquí, hacia la dunas, VERTIGO dije yo,


Dunas del Valle de la Muerte, 2011

entre risas me invitó a bajar por una ladera de rocas que terminaba cuando la arena muy fina de una enorme duna comenzaba, arena que seguramente ha sido la más seca que había sentido sobre mis manos y pies en toda mi vida, mismas extremidades de mi cuerpo que buscando el equilibrio para bajar me comenzaron a avisar que sin agua era imposible sobrevivir en ese lugar y que por eso le llamaban "El Valle de la Muerte". Una vez abajo, lleno de polvo de arena milenaria, seguía con mi trabajo sacando fotos de la enorme duna que habíamos descendido, cuando veo en uno de sus lados un extraño deporte "Sandboard", Guau ! vaya que algunos jóvenes pueden inventar de todo para divertirse y pasarlo bien, genial !. Luego de eso nos internamos en el mismísimo valle , las esculturas de las rocas gigantes me hacían sentir pequeño ante el inmenso lugar, sus sombras dejaban a todos los viajeros mirándolas fijamente como queriendo pedir perdón por ser tan soberbios en la vida. Increíble paseo, fue un gran despertar espiritual en esos momentos. Pero eso no era todo, por muy grande que fuera el despertar espiritual teníamos que terminar el tour y para eso las palabras alentadoras de Oscar y Oscar nos entusiasmaron rápidamente para ir a nuestro destino final de este día “El Valle de la Luna”, en el camino nos dimos cuenta que había un ambiente extraño, muy seco, los astros estaban mirándonos muy cerca y en el trayecto sentía que mi mente pasivamente esperaba al fin encontrarse con su espíritu, de pronto Oscar (el guía) nos dice que llegamos, “chuta”, ¿ya llegamos?, que bonito, me dije, pero la cosa no era ahí, había que subir un gran cerro por un sendero que nos llevaba a la cima del mirador a donde decenas de turistas se dirigían como formando parte de una peregrinación de la cual formabamos parte y sin grandes instrucciones la subiamos sin parar, cansados y todo continuábamos porque teníamos que llegar a la cima para ver el atardecer en el “Valle de la Luna”,


Valle de la Luna, 2011

fue como un ascenso real a la luna pero a pié, realmente la altura te cobra extra por das cada paso y peor si es ascendiendo, pero la recompensa de ver ese espectáculo vale todo esfuerzo. Cae el sol lentamente mientras nos acomodábamos sobre nuestras butacas rocosas en medio de un anfiteatro natural lleno de personas de diferentes partes del mundo que buscaban algo, algo que yo también quería saber que era y que en realidad no es algo…al tocarse las montañas con el sol comienza un festival de luz con colores, sobras, formas, tonos y finalmente montón de luces de estrellas, todo acompañado de un silencio envolvente que confundía tu mente tras tu espíritu, sentí como pocas veces en mi vida la sabiduría de la vida eterna desde el infinito espacio hacia nosotros, lo microscópico.


Iglesia mayor de San Pedro de Atacama, 2011

Después de alojarnos en el Hotel, descansamos, comimos y recorrimos San Pedro de noche, no había visto un pueblo tan chico y lleno de gente de distintas nacionalidades, bueno, es un destino turístico internacional, no?, jóvenes y viejos, recorriendo sus calles en busca del "souvenir especial" para alguien especial que no estaba ahí con ellos. La Iglesia de San Pedro, que está al lado de la plaza principal, marca el límite entre lo religioso y lo místico, tal vez estos se funden cada cierto tiempo cuando sus fieles se mezclan con algunos "paganos" turistas que buscamos lo mismo que ellos, enaltecer nuestro espíritu.


Valle de la Luna, 2011


2do día


Temprano en la mañana, Oscar y Oscar nos fueron a buscar al Hotel, luego de la charla de seguridad en Inglés y castellano, partimos rumbo a el Salar de Atacama, yo con el alma pegada en alguna estrella por ahí estaba como recién acomodandome a la realidad para visitar el segundo salar más grande del mundo…realmente es bastante grande, el vehículo iba bastante rápido por la carretera y ya lo podíamos ver desde lejos de pronto nos internamos en él y como si nada comenzaba la inmensidad del salar, tremendo blanco lugar, como un hermoso y mantel blanco puesto sobre una larga meza, que belleza es ver el corte de colores entre ese blando y el azul del cielo, muy bello, una vez en el guardaparques comenzamos el sendero por el salar que nos llevaba a la laguna Xacha,


Piedras de sal, laguna Xacha 2011

ahí observamos los flamencos, muy fáciles de distinguir de las otras aves dado su particular forma de largas patas, hermoso y gran plumaje rosado y negro y la suerte de verlos en su baile de apareamiento que es un verdadero ballet con una coordinación envidiable para cualquier coreógrafo, quedé impresionado con la excentricidad de un lugar tan minimalista,


Flamenco Andino, 2011

¿color rosa en medio de un desierto blanco lleno de sal?, ¿ballet de aves?, ¿agua gélida en un desierto tan caluroso?, extraterrestres, como de película de ciencia ficción. Pasé tanto rato mirando los flamencos que el mi grupo me dejó abandonado en el lugar y me perdí de las charlas de Oscar (el guía) para cuando me di cuenta el grupo ya estaba lejos disfrutando del otro lado de la laguna, corrí con mi trípode y cámara al hombro para alcanzarlos, fue imposible, yo estaba demasiado maravillado con las aves, pero valió la pena, las aves al ver que el grupo de turistas se alejaba comenzaban a desplazarse cada vez más cerca mio con su danza exótica, yo estaba feliz viendo un espectáculo solo para mi en medio de aves, sales y desierto.


Laguna Xacha, 2011

Terminado el desayuno en el Salar de Atacama, emprendimos camino a otro salar a mucho más altura llamado el Salar de Aguas Calientes y después de un largo recorrido llegamos a nuestro destino, recuerdo que el frío y el viento me congelaban hasta el alma y el paisaje me la llenaba de optimismo, colores minimalístas una vez más pero con más tonos magentas y azules.


Salar de Aguas Calientes, 2011

Oscar nos contaba que la fuerza del viento era el factor principal del cambio de colores de la laguna del salar, a más viento más azul se vuelve. Recorrimos el borde de este encandilante blanco salar hasta llegar a un abrigadero rocoso donde nos esperaba Oscar (el chofer) con un rico almuerzo con ensaladas y frutas de la zona, pudimos sacarnos un poco de ropa para poder ver desde el abrigadero el hermoso y salvaje paisaje de este salar a 4.200 msnm.


Grupo de turistas guíados por CosmoAndino tour operador, 2011

Una vez terminado las amenas charlas con Oscar & Oscar juntamente con los turistas que estaban de visita en el lugar juntamente con nosotros, comenzamos a bajar para luego nuevamente subir un poco más al sur por otra hermosa ruta con una parada en el pueblito de Socaire para estirar los pies en plena precordillera,


Socaire, 2011

luego continuamos viaje a nuestro siguiente destino que eran las lagunas Miscanti y Meñiques. Era un día claro y comenzaba hacer calor nuevamente pero a medida que dejábamos Socaire abajo el calor del sol se iba con él pueblito, lo que más me llamó la atención de ese lugar fuera de su antigua Iglesia era su sistema de cultivo en escalera que se veía por ambos lados del camino. 25 kilómetros más arriba llegábamos a las lagunas de Miscanti y Meñiques…enormes lagunas a más de 4.000 msnm que nos saludaban con sus enormes ojos azules,


Felipe Muñoz y laguna Miscanti, 2011

Oscar (el chofer) se detuvo en la cima de el cerro colindante con la laguna Miscanti donde teníamos la vista perfecta de todo el entorno cuyo camino descendía lentamente hasta la laguna más grande que es la Miscanti, bajamos a pié y me aventuré a hacer algo que no debí que fue correr cuesta arriba de otro cerro para tener una panorámica desde otra perspectiva que no fuera la clásica, pero me salió caro no tomar en cuenta que a esa altura (más de 4.000 msnm.) el oxígeno es escaso y el cansancio por el esfuerzo físico es 4 veces mayor que lo normal, Ja! Me sentí realemnte incomodo un momento al sentirme como un pez fuera del agua, tratando de respirar, Oscar (el guía) que venía detrás mio me dijo que me calmara y no me moviera y tratara de respirar normal, poco a poco se me quitaba esa sensación de ahogo, por un momento ya me veia en una ambulancia, pero Oscar me decia que es normal y que el cuerpo se adapta lentamente, pero estuvo mal lo que hice pese a las advertencias de los mismos guías que era no correr ni agitarse a esa altura.


Vicuñas, Laguna Miscanti, 2011

Calmadamente comenzamos a bajar con Oscar conversando cosas de la vida, cuando al llegar al borde de la laguna veo unas hermosas “vicuñas” animalitos muy parecidos a los guanacos, que bello espectaculo verlos jugar, correr, saltar como si nada y yo el pobre ser humano sin poder hacer más que caminar lentamente, luego de muchas fotos me junté con el resto del grupo en la laguna Meñiques que esta al costado y por el nombre está más que claro que es más pequeña pero no menos bella.


Pequeño habitante de Toconao y su mascota, 2011

Toconao, nuestro siguiente destino, bello pueblito camino de vuelta a San Pedro de Atacama, ahí el tour consistía en mostrarnos la historia de la civilización humana y todas las culturas que han habitado Toconao y los alrededores, deade los pueblos originarios pasando por los Incas, españoles, chilenos y finalmente nosotros los turístas. Entre sus habitantes tuvimos la suerte de conocer a un lindo niño pequeño quién tenía como mascota un ratoncito blanco y también poseía la inocencia, nativa, pulcra e intocable de sus habitantes más antiguos. Bello pueblo, bello lugar, bello viaje y hermosa gente.


3er día.


Geisers del Tatio, 2011

Duro día nos esperaba la mañana siguiente, casi sin dormir partimos en plena madrugada al lugar más bello que quería conocer, Los Geisers del Tatio, Oscar (el guía) nos advirtió el día anterior que fuéramos muy abrigados porque el desierto de Atacama ataca de noche entre sus montañas, yo relajadamente quise seguir durmiendo en el minibus pero me fue posible pese a que la oscuridad absoluta reinaba alrededor del vehículo mientras íbamos camino a los geisers. Ufff que frío!, tanto era, que las ventanas del vehículo comenzaron a congelarse y de paso congelarnos también. Largo viaje hasta el único refugio donde podíamos darle respuesta a nuestras vejigas y ponernos más abrigados. Continuando viaje a las fumarolas volcánicas comenzó a aclarar suavemente y lo más rico de todo es que nos esperaba un desayuno caliente una vez arribados a dicho lugar...Llegamos, nos bajamos y comenzamos a ver el espectáculo de los vapores humeantes que llegaban hasta el cielo en vías de aclarar, columnas de blancas nubes alabandolo con un concierto de sonidos, fuertes aromas y las distintas tonalidades que nos hicieron olvidar el desayuno y los -15º de temperatura, que locura más bella esta tierra, tanta la locura que cuando fui a comer ya estaba todo frío, felizmente los guías tenían reservas calientes a prueba de soñadores.


Geisers del Tatio, 2011


Oscar (el guía) nos invitó hacer el recorrido entre las columnas de vapor para darnos la charla correspondiente mientras eruptaban los geisers entre la multitud de visitantes, justo en esos momentos los rayos de sol del nuevo día atravesaban sin piedad nuestras nubecitas haciéndolas cambiar de tonos blancos grisáceos a blancos esplendorosos.


Fumarola Geisers del Tatio, 2011

...fotos, fotos, fotos y más fotos, frío y calor, hielo y agua hirviendo, luz y oscuridad todo naciendo, todo fundiéndose, todo rindiendo culto a la vida. Una mochila llena de royos fotográficos hubiera tenido que llevarme si la era digital no hace lo suyo, pero lo romántico hubiera sido perfecto sin lo digital. Cuando el sol nos tocaba, salimos de los gaisers a un secreto lugar que nos tenían reservado nuestros guías y era un rico baño termal en un riachuelo muy cerca de los geisers, solo eramos nosotros, los del minibus, quienes nos dimos ese sabroso baño termal que nos hizo recordar que eramos de carne y hueso.


Arroyo termal, 2011

Camino a nuestro destino final, el “Valle de los Cactus” comenzamos a internarnos en un extraño y poco común lugar que uno espera encontrarse de un desierto, cactus gigantes a los costados de un riachuelo, enormes y viejos gigantes que sobreviven a los costados de este riachuelo rodeado de los cerros que los cobijan, violentos y agresivos vegetales con enormes caparazones espinosos como listo para ir a una gerzca entre gladiadores herméticos, algunos de ellos ya condecorados con hermosas flores blancas y amarillas que invitaban a sus mas fieles mensajeros los insectos a llevarles el polen entre la pequeña humedad del riachuelo y la inmensidad del desierto a sus cactus similares al frente del otro cerro.


Valle de los Cactus, 2011

Oscar (el guía) nos llamaba a internarnos por el pequeño sendero que estaba al costado del riachuelo, para llegar a ver los gigantes más grandes que se escondían sobre enormes rocas desnudas que cubrian pozones de agua acumulada por el riachuelo, como queriendo descanzar de tanta geografía violenta y hermosa, al fin logre sentir un aroma a plantas, flores y humedad en pleno desierto como el perfecto final para retornar a casa. Aún estoy ordenando en mi corazón estas nuevas sensaciones aprendidas en este viaje a San Pedro de Atacama.


Felipe, Oscar (Guía) y Cristian, EcoturChile, 2011

Sin duda uno de los viajes más bellos de mi vida.

Gracias Oscar & Oscar.

Programa turístico CosmoAndino y EcoMapu Travel
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