16/12/13

La Casa de los Oficios

 

El arte hecho oficio

Ubicada en el cerro de Playa Ancha, justo en la intersección de las calles Francisco Errázuriz Echaurren y San Pedro, la edificación que alberga a la Casa de los Oficios parece a simple vista una de las tantas casonas embrujadas y abandonadas de Valparaíso, y por ende pareciera difícil de creer que al interior de esta habitación se enseña el oficio de la restauración, casi resulta un contrasentido para quien al pasar por su descolorida fachada se detiene a leer el cartel que invita a ser parte de este taller. Pero como versa el refrán, “las apariencias engañan” y para quienes hemos tenido la oportunidad de ingresar y conocer in situ el arduo y minucioso trabajo que se realiza en su interior, podemos dar fe de que la tarea de recuperar este hermoso inmueble está realizándose desde adentro hacia afuera, podría decirse que por ahora, “la belleza va por dentro”, pero que en un plazo no muy distante, se espera que tanto su interior como exterior vuelva a desplegar toda la magnificencia que alguna vez le permitió embellecer este barrio de tanta riqueza arquitectónica. 

Escenas de la película Amelia Lopes O'Neill

No por nada, a principios de la década de los 90’s, del pasado siglo, esta residencia fue una de las locaciones elegidas para la filmación de la película chilena, de co-producción franco-española-suiza, “Amelia Lopes O’Neill”, de la directora chilena Valeria Sarmiento, esposa del también cineasta chileno Raúl Ruiz. Dicha producción está ambientada en el Valparaíso de los años 50’s, y entre sus protagonistas destacaron el italiano Franco Nero, la española Laura del Sol y los chilenos Jaime Vadell, Claudia Di Girólamo y Sergio Hernández. En este largometraje se puede apreciar a plenitud todo el esplendor de esta hermosa casona, la elegancia de su mobiliario y el refinamiento de su decorado interior.

Así pues con la esperanza de hacer revivir esta legendaria vivienda que ha sobrevivido al paso y a la inclemencia del tiempo, es a don Marco a quien se le ha encomendado la misión de llevar a cabo esta hermosa iniciativa de reparar y restaurar esta mansión, asimismo como ser el anfitrión principal y maestro en la enseñanza de cada uno de los oficios aquí ofrecidos.
Según la información recabada, esta propiedad, que opera a modo de comodato, recibe a aquellas personas interesadas en aprender el oficio de restauración tanto en madera, metales, yeso, escayola, incluso en mosaico. Así, quienes lo deseen, pueden acercarse y formar parte de este proyecto tan necesario para este Valparaíso Patrimonio de la Humanidad.

La modalidad de la enseñanza es por medio del trueque, es decir, no se cancela una mensualidad o cuota por aprender los cursos, sino que los alumnos, una vez adquirida la experticia, se comprometen a poner en práctica sus conocimientos trabajando dentro del taller en las labores requeridas.
Dentro de la variedad de objetos que pueden ser vistos en la Casa de los Oficios, destacan principalmente muebles de antaño, artículos ornamentales, libros, juguetes, antigüedades en general, etc., incluso estatuas, molduras y escudos de armas decorativos hechos en yeso.
No cabe duda que en este taller se explota al máximo el lado artístico de cada uno de sus estudiantes, no por nada todo lo que aquí se lleva a cabo es “un arte hecho oficio”.

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Texto: Esteban Tacul G.