10/6/17

Fuerte Castillo San José de Valparaíso.

1692-1822

Cuando se menciona la palabra “castillo” generalmente nos hacemos una imagen visual de la época medieval, con señores feudales y valientes caballeros provistos de armaduras quienes con honor e hidalguía protegían a los suyos ante cualquier amenaza externa (incluso de dragones.). Pero en esta oportunidad no necesitamos irnos a lugares tan lejanos para contarles la historia de un castillo ya que este artículo hace referencia a uno que fue construido nada más y nada menos que en nuestro patrimonial Valparaíso, por allá a fines del siglo XVII. Aunque para ser fiel a los hechos se debe aclarar que en realidad nos referimos a un fuerte colonial construido a manera de defensa de la ciudad ante posibles ataques de corsarios y piratas: el otrora “Fuerte Castillo San José”, el más grande jamás construido en Valparaíso. Como antecedente el pirata judío-holandés George Spilbergen, ataca Valparaíso el 12 de junio de 1621, saqueando y quemando el poblado, una de las razones principales para comenzar el proyecto de este gran fuerte.

Corría el año 1682 cuando el Gobernador del aquel remoto Valparaíso, don José de Garro (asimismo Corregidor de Quillota) arriba al puerto con la misión de construir un gran fuerte en la ciudad, pero a pesar de ser él mismo un gran ingeniero militar, para concretar dicha gran empresa, se acuerda la llegada de don Juan de Herrera, hijo del Gobernador de Buenos Aires quien por esos años resulta ser un experto en construcciones militares. El lugar escogido fue la puntilla del cerro Cordillera, según la descripción de la época se informaba que: “el fuerte se levantaría en el cerro que está entre las quebradas de San Francisco y de San Agustín. Es un cerro con paredes bastantes abruptas pero con una gran explanada en su cima; el roquerío y la playa (calle Serrano) que conducen al sector de San Agustín (plaza de Justicia) se rellenará y será la base de una batería baja”. Y, en propias palabras de don Juan de Herrera: “se construirá un gran castillo que ocupará todo el cerro, todo el sector Norte, en la zona alta se instalarán los cuarteles, la capilla, el polvorín, la cárcel, el cementerio, en fin todos los servicios; luego, un camino de caracol (calle Castillo) unirá esta zona con la parte baja, en el sector del embarcadero (plaza Echaurren), donde estará la portada, la casa del Gobernador, la guardia y, por la costa, junto al mar, un murallón o planchada (calle Serrano) con baterías bajas. También se proyecta traer agua por un canal desde la quebrada de San Agustín, parte alta (José Tomás Ramos con camino Cintura), cruzando los cerros que están al respaldo de la fortaleza (calle Canal).
Se tardó alrededor de una década finalizar tan monumental obra y durante ese período el contingente de operarios que estuvo trabajando en la construcción produjo un nuevo movimiento en la población, claro que el mejor negocio lo hicieron las tabernas que se fueron instalando en la zona de la quebrada de San Francisco (actual calle Clave), de ahí que dicho barrio tomara ese carácter bohemio tan característico incluso hasta nuestros días.

Archivos Estatales de España. mecd.es 

Si bien a la época ya existían dos fortificaciones, la batería San Antonio (cerro Artillería) y el fuerte de La Concepción (en el cerro del mismo nombre), seguramente debe haber sido todo un acontecimiento para el residente de aquel naciente y rudimentario Valparaíso de entonces presenciar tan magna edificación. En palabras de la época se cuenta que: “Todo lo que es construcción está determinado por la mole del Castillo de San José, en su base, sobre la plazoleta (Echaurren) y entre el portón de acceso (Castillo esquina Clave) y la Planchada (Serrano), está la residencia del Gobernador, su planta baja es sólida y maciza, con solo dos pequeñas puertas; el piso superior tiene tres balcones cerrados con celosías, según dicen es lo que se usa en Lima (…) corre un río de mercaderías, de España, de Francia y hasta de Oriente, mucho, muchísimo contrabando, pero casi nada queda en Valparaíso, aquí todavía no abunda el lujo”. Toda la mercadería que entraba a este puerto llegaba por el camino al castillo, ingresaba por el portal en la parte alta, se revisaba y medía la carga, se clasificaba y se pagaba tributo en el castillo autorizandose con el sello de puerto hacia su destino; la calle Castillo de Cerro Cordillera que aún existe, fue la primera carretera comercial entre Valparaíso y Santiago.

Guillet & Musso 1712

Todos sabemos, nuestra ciudad-puerto no es ajena a los movimientos telúricos y fue así que en el año 1730 un gran terremoto, acompañado por un tsunami, provocó la casi destrucción total del fuerte Castillo San José, aunque posteriormente fue reparado y reconstruido por un eximio visitante venido desde Europa; el ingeniero militar, topógrafo, científico, naturalista y explorador francés Amédée-François Frézier, quien además fue urbanista, grabador, dibujante y cartógrafo. Como dato anecdótico, es probablemente debido a él (su apellido) que se le da el nombre de “Fresa” a la conocida fruta descubierta en Chile y luego introducida a Europa por él mismo (nuestra popular Frutilla). Pero volviendo a la historia de nuestro afamado castillo, todo debe tener su fin, y fue así como el terremoto que afectó a Valparaíso el año 1822 destruyó definitivamente el fuerte, cayendo incluso parte del cerro Cordillera hacia la playa. Justamente esta gran cantidad de escombros fue utilizada para comenzar a compactar aquel espacio arenoso y construir la explanada que con el tiempo se transformaría en la primera calle comercial de Chile, la actual calle Serrano.
Unos años más tarde, al lotearse y venderse estos terrenos, sería el escocés John Norbert Mouat & Walters (relojero, óptico y aficionado a la Astronomía) quien construiría su residencia sobre los cimientos de lo que una vez fuera el fuerte Castillo San José. Casona inaugurada el año 1842, y que un año más tarde albergaría el primer telescopio de Latinoamérica. Pero esa es otra historia, la cual ya ha sido abordada por Ecomapu en un artículo anterior.
Los invitamos a visitar nuestra página para continuar aprendiendo y descubriendo la rica historia de nuestro Valparaíso patrimonial.

Fuente: “Valparaíso Intrahistoria” de Raúl García Fernández
Texto redactado y editado por Esteban Tacul   
Valparaíso, junio 2017